Cómo conjugar la usabilidad con el posicionamiento

Cómo conjugar la usabilidad con el posicionamiento

Es común confundir términos como el de usabilidad y el de diseño centrado en el usuario, también conocido como experiencia del usuario (UX). El mundo de las páginas webs avanza a una rápida velocidad y es difícil adaptarse a los cambios del lenguaje. Pero lo cierto es que ambos términos refieren realidades bien diferenciadas. Y conocerlas es fundamental para plantear una buena estrategia de diseño.

Diferencias entre la usabilidad y la experiencia del usuario

Se dice que una página web posee usabilidad cuando se pueden realizar tareas específicas en ella de manera sencilla y directa, es decir: cuando se realizan conscientemente y sin errores. Por tanto, el término hace referencia a que la construcción interna de la página sea clara, sencilla y perfectamente comprensible por los usuarios, con independencia de su nivel de conocimiento del mundo online.

Imagen interesante para las visitas

La experiencia del usuario o el diseño centrado en el usuario tiene un sentido diferente. Implica que las personas que naveguen por esa página sean capaces de llegar a disfrutar la experiencia. No solo les resulta clara la disposición de los apartados, sino que también les parece cómoda, satisfactoria e incluso su imagen les resulta interesante. Se busca realizar un recorrido para que los usuarios pasen por determinadas fases en la página y esta les ofrezca algún tipo de emoción o de impresión.

Ahora bien, ambos conceptos, pese a ser diferentes, tienen que trabajar juntos, evidentemente. Por un lado, toda web amigable en lo que a experiencia del usuario se refiere, goza de determinado nivel elevado de usabilidad, pero no tiene por qué ser al revés. El objetivo, precisamente, de los buenos creadores de espacios online es el de poder crear una página que no solo sea sencilla e intuitiva de manejar, sino que además pueda ser un disfrute y una experiencia satisfactoria navegar por ella.

Esto evidentemente requiere un buen trabajo, y el principal punto para superar es el de no dejar el proyecto simplemente en que se maneje con sencillez. Es una gran tentación hacer un diseño sencillo y no seguir avanzando, pero es necesario potenciar también la experiencia del usuario, para que, de esta manera, se tenga un espacio más amigable y más interesante.

Una ayuda para mejorar el posicionamiento

Un buen diseño se relaciona con el posicionamiento de dos maneras. Por un lado, uno de los puntos fundamentales para conseguir un mejor SEO es contar con un amplio número de visitas por parte de los usuarios. Ahora bien, precisamente el diseño de nuestra página es esencial no solo para conseguir cada visita, sino también para retenerla. En el caso de que un usuario empiece a navegar por una página que no sea capaz de entender o incluso que esta no pueda atraparlo, lo más probable es que la termine abandonando.

Otro tanto pasaría si incluso entra con fines específicos, como, por ejemplo, comprar un producto. Por eso se dice que un mal diseño no ayuda a que el posicionamiento SEO de la página mejore, y de ahí que exista una relación entre ambos criterios.

Por otro lado, los fantasmas de Google priorizan aquellas páginas que tengan un diseño más lógico e inteligente, y entre las que se puedan mover adecuadamente. Por tanto, un espacio web que no disponga de esto no va a tener el favor de Google, y su posición en los buscadores se verá drásticamente reducida.

En conclusión, crear una página web bien diseñada y ordenada es fundamental para que el usuario pueda entenderse con ella. Pero no debe quedarse ahí la cosa. También hay que buscar su mejor experiencia, para que así aumenten las visitas y la página quede mucho mejor posicionada dentro de Google, conjugando así la usabilidad con el posicionamiento.

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