La nueva forma de ciberataque: pishing

La nueva forma de ciberataque: pishing

Los datos personales de los cibernautas siempre han estado en peligro si no se cifran correctamente las contraseñas, si no se evitan las páginas que pueden suponer un peligro o si se evita disponer de un antivirus que proteja de las posibles amenazas. Pero ahora todo esto ha evolucionado y los ataques hacia los cibernautas han ido más allá con el pishing, haciendo que estos teman verdaderamente por su privacidad y sus contenidos más íntimos. La ciberseguridad permite a los usuarios de las nuevas tecnologías tener sus documentos a salvo de cualquier posible ataque.

El pishing y el ataque contra la seguridad informática

El pishing también es conocido como la suplantación de la identidad por alguien que controla este tipo de redes mediante correo electrónico. Y es que se basa en la técnica de suplantar las tarjetas de crédito o las contraseñas del usuario al que se está atacando, llevando a cabo técnicas que le ayudan a hacerse pasar por él para recabar información confidencial de la persona atacada.

Su finalidad es conseguir datos con los que, posteriormente, poder amenazar a la víctima o directamente retirar dinero de sus cuentas.

¿Qué podemos hacer para evitar el pishing?

Existe un gran número de usuarios diarios de internet que no tienen en cuenta que existan personas y organizaciones que se dediquen a esto, por lo que no se tiene cuidado a la hora de cifrar ciertos datos. Existen medidas que podemos tomar para evitar que entren en nuestras cuentas.

– Suele llegar en forma de correo electrónico para confirmar algunos datos y así, conseguir acceder a lo que ellos desean. Algo que se debe hacer es verificar que ese correo electrónico pertenece realmente a la finalidad que expresa.

– La forma en que está escrito ese correo electrónico también verificará mucho acerca de su fiabilidad, ya que un correo de una entidad seria está bien estructurado y no tiene faltas de ortografía, mientras que en estos casos se pueden encontrar muchas de ellas. En muchas ocasiones se trata de una mala traducción, ya que no siempre procede de nuestro propio país.

– En caso de que llegue de una entidad o un banco al que estemos ligados y tengamos dudas, podemos llamar para que nos verifiquen si realmente es suyo el correo electrónico.

– Algo muy importante si la primera impresión no es fiable es que no se debe acceder a los archivos adjuntos, ya que en ellos es donde se encuentra el virus que posteriormente les ayudará a acceder a nuestro sistema.

– Actualizar frecuentemente el sistema operativo y el antivirus también ayuda a prevenir este tipo de ataques, pues las actualizaciones permiten detectar estos problemas.

– Es necesario fijarse en que las webs sean páginas seguras, esto se visualiza así: “https:”.

Este tipo de malware puede dañar seriamente nuestra cuenta bancaria o nuestra intimidad, por lo que es necesario que tengamos en cuenta los posibles ciberataques como el pishing y advirtamos si creemos que es necesario a las administraciones superiores para que se hagan cargo de ello.

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